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 EQUIPO Y PREPARACIÓN

En el montañismo en general se hace fundamental contar con los mejores equipos; es decir, no solo se refiere a las mejores marcas ó modelos, sino a los que realmente se necesitan y los más recomendados como seguros para así asegurar con responsabilidad y éxito la excursión a la cual se va. Es importante destacar que para determinadas excursiones a montañas los equipos varían según sean las condiciones físicas del lugar. Entre estas se citan las climatológicas, relieve, altura, escalada, grado de dificultad, alimentación, tiempo, distancia y campamento apropiado.

Todos estos elementos van a definir el equipo necesario sin más ni menos gramos que llevar, asegurando solo utilizar lo necesario y lo que se valla realmente a usar. En esta pagina se presentarán los equipos necesarios para el montañismo, sin embargo  realmente los grados de exigencias para determinadas montañas, como por ejemplo el Huascarán, Aconcagua, de los Himalayas o sin ir muy lejos a las montaña venezolanas como el pico Bolívar, Humboldt, pueden presentar variaciones.

Se clasificarán por su naturaleza de uso y funcionamiento:

Calzado
Camping
Escalada
Morral
Alimentos
Vestimenta

Calzado:  A la hora de escoger el calzado para la excursión a una montaña, el conocimiento total de dicha montaña debe ser absoluto, con respecto a los  terrenos y medios por la cual serán sometidas las botas. Recomendable es una bota resistente no pesada para tener mayor seguridad  y evitar lesiones principalmente en los tobillos, ya que de la correcta elección del tipo de zapato va a depender la salud de nuestros pies.

Una de las caracteriscas para escoger el calzado  adecuado para la montaña, sería  conocer si se expondrá en nieve, hielo ó terreno rocoso, entre otros. A la hora de decidirse por uno u otro calzado, tenga en cuenta la superficie o terreno sobre la que va  a caminar habitualmente. Superficies duras, blandas, deslizantes, asfalto, cemento, tierra, arena.

Las botas para nieve son mucho más exigentes que para superficies como páramos, rocas. La humedad es fundamental, tratar que el agua entre en el interior de las botas como la humedad es un elemento de mucho peso y peligro. Sea cual sea la montaña es importante mantener los pies frescos y secos, para evitar congelamiento, rose que originarán fuertes molestias.  

La bota debe quedar lo mas cómoda posible al pie, ni tan apretado ni  flojo, que sea justo pero cómodo, con un buen agarre, resistente y con el menor peso posible. Si su objetivo es una suave caminata sus botas serán las de trekking.

Camping: Cuándo se piensa de alguna excursión en montaña, es importante pensar que tipo de  campamento  llevar. La carpa utilizada principalmente para el montañismo viene clasificada por los niveles de montaña a la cual será sometida.

De alta montaña. media montaña y baja montaña. Las carpas de alta montaña (4000 msnm aprox.), debe ser  liviana,  hecha con materiales especiales resistentes para nieve y temperaturas bajo cero grados, capaces de  aislar bien la humedad y el frío. Es recomendable que sea liviana, fácil de armar y de buenos materiales (Poliéster, Poliamida, doble techo).

Las carpas para media y baja montaña (1000 msnm - 4000msnm aprox.), son  adecuadas para terrenos mas fuertes, duros, donde  donde las condiciones de nieve no están presentes, y expuestas a temperaturas por encima de los  ceros grados.

Alimentos: La montaña es el escenario de acción para todo  montañista, es el lugar distinto al de ciudad, campo y población urbana, tanto en la temperatura, presión atmosférica, humedad relativa, alimentación, vientos y de condiciones sicológicas a las cuales se debe adaptar cada deportista.

El montañismo es una  actividad deportiva que como todas requiere de una especial y considerable necesidad energética derivada de una mayor actividad física.
Una persona adulta requiere alrededor de 1600 cal/día para mantener su nivel de metabolismo basal normal (gasto de energía en condiciones estandarizadas de reposo) esta misma persona requiere una cantidad mayor de calorías para una actividad sedentaria (trabajo de oficina): alrededor de 2500 cal/día.

Para un montañista  se requiere un consumo energético de 700 – 1000 Kcal/hora, es importante ver que es por hora. Este estudio fue diseñado para un montañista de 75 kg a un ritmo intenso y el intervalo de variaciones obedece a la influencia multifactorial ya señalada en párrafo anterior.
En general, las actividades que movilizan más grupos musculares importantes y que se realizan en terrenos con pendiente requieren mayor gasto energético que las que movilizan pocos grupos musculares o que se realizan en terreno llano. Estas actividades suelen realizarse en situaciones de frío que aumentan aún más el consumo de calorías.

La Hidratación es importante como también es de consideración el balance energético (glúcidos y lípidos), el estructural en que destaca el proteico, el balance de macroelementos, microelementos así como vitaminas. Cabe destacar que un balance negativo puede producir un descenso del nivel deportivo y un deterioro de la salud.
El funcionamiento del organismo depende de la producción de energía, la que proviene de nuestras reservas y/o de los alimentos que ingerimos. Las principales reservas de energías están localizadas en el tejido adiposo, el tejido muscular y en el hígado. Las reservas de ATP y creatinín fosfato muscular son muy escasas, lo que no resta importancia biológica, pues permiten reacciones muy rápidas en esfuerzos deportivos cortos o en situaciones de peligro. Las reservas de glucógeno muscular permiten esfuerzos de más larga duración.

En esfuerzos de baja intensidad la movilización de grasas es mayor que en esfuerzos de alta intensidad en los que el organismo recurre a un combustible de rendimiento superior: glucógeno.
Veremos a continuación los alimentos que aportan en la producción de energía.

a) Glúcidos o hidratos de carbono

Los hidratos de carbono deben ser los que se consumen en mayor cantidad, por su rápida absorción, conversión bastante directa en energía, ausencia de residuos nocivos en su combustión y poseer la mayor producción de energía por volumen de oxígeno hace que sea la fuente de energía más importante para la mayoría de los deportistas. Las reservas de hidratos de carbono se agotan dos o tres horas después de iniciado el ejercicio físico, por ello se deben ingerir de forma constante para sustituir lo perdido y evitar la fatiga.
Los hidratos de carbono se dividen en hidratos de carbono de rápida absorción (monosacáridos y disacáridos) e hidratos de carbono de lenta absorción (Polisacáridos). Es muy importante diferenciar estos dos tipos porque los hidratos de carbono de lenta absorción se deben consumir previo al ejercicio físico, ya que estos proveen de energía al cuerpo por mayor tiempo; mientras que los hidratos de carbono de rápida absorción se deben consumir mientras se realiza el ejercicio para recuperar lo quemado, ya que estos proveen de energía rápidamente al cuerpo, pero la duración es muy corta; por lo que continuamente se deben ingerir pequeñas raciones.
En la dieta normal debe incrementarse el consumo de polisacáridos (cereales y sus derivados, papas, legumbres, y sus derivados) en lugar de abusar de monosacáridos y disacáridos sintéticos (dulces, refrescos con azúcar, mermelada, etc.) Encontraremos glúcidos de absorción rápida en la miel, las frutas.

b) Lípidos o grasas

Las grasas son las reservas energéticas que posee el cuerpo ya que a medida que se consumen los hidratos de carbono, las grasas son las encargadas de proporcionar la energía necesaria al cuerpo para seguir con la actividad física; por ello se recomienda que se añadan gasas a la dieta de un deportista, en cantidades normales, con la predominancia de grasas insaturadas o de origen vegetal como las nueces, almendras, aceitunas, maní; sobre las saturadas de origen animal como la leche, huevos, etc.
El exceso de grasas en la alimentación aumenta el tejido adiposo y por tanto el índice graso del organismo. En los practicantes de la alta montaña la posesión de una capa de grasa no tan delgada es propia de una adaptación al frío.

c) Proteínas

Las proteínas tienen como función principal reparar y regenerar el tejido muscular. Las necesidades de proteínas para un deportista son superiores a las de una persona sedentaria, debido al mayor desgaste. En general no es necesario aumentar la cantidad de proteínas en la dieta.
En general los deportes de resistencia como los de alta montaña requieren una menor ingesta porcentual de proteínas y más hidratos de carbono que los deportes de fuerza. Las principales fuentes de proteína son la carne, el pescado, los huevos y las legumbres.
La mayoría de los alimentos contienen glúcidos, lípidos y proteínas, y es atendiendo a su porcentaje que se establecen como fuente prioritaria de unos u otros. Las proporciones para un deportista de resistencia serían:

60-65% glúcidos

20-25% lípidos

15% proteínas

Es importante que el consumo y el gasto energético estén normalmente equilibrados. Si predomina el gasto se perderá peso y viceversa. Esto no es malo en sí, pues, la masa corporal tiene una componente estacional (se pesa más en invierno que en verano), diaria y puede variar según el periodo de entrenamiento en que se esté.

 

Cociente respiratorio

Producción de Energía

Kcal/Gramo

Glúcidos

1

21

4,1

Lípidos

0,7

19,4

9,3

Proteínas

0,8

19,2

4,1

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